¿Qué es Pastoral de la Salud?
En Pastoral de la Salud acompañamos a las personas enfermas, ancianas y solas desde la Fe y desde el corazón, a llevar un encuentro singular con el prójimo: acompañando,
escuchando y descubriendo a Jesús en sus miradas, como lo descubrimos en la Parábola del Buen Samaritano.
Queremos ser una presencia cercana y concreta del amor de Dios, acompañando a quienes más lo necesitan en su día a día. Ministros y sacerdotes llevan la comunión a enfermos semanalmente.
¿Qué hacemos en Pastoral de la Salud?
Desde este voluntariado ofrecemos un acompañamiento cercano y a la vez muy valioso:
✔ Escuchar, acompañar y desde su enfermedad ver la presencia de Dios en sus vidas.
✔ Visitas a domicilio, en residencias y/o en hospitales.
✔ Acompañamiento a las personas a las consultas médicas cuando así lo necesiten.
✔ Apoyo para acudir a la Santa Misa, con posibilidad de acompañar en silla de ruedas a la persona que así lo solicite.
✔ Llamadas telefónicas periódicas para acompañarlos en su enfermedad y/o soledad.
¿A quién va dirigido?
A todas aquellas personas que:
✔ Están enfermas o en proceso de recuperación sin importar la edad.
✔ Se encuentran solas.
✔ Necesitan apoyo o compañía en momentos concretos.
✔ Buscan sentirse acompañadas por la comunidad parroquial.
¿Cuál es nuestra misión?
✔ Escuchar, acompañar y estar unidos en oración con el necesitado.
✔ Ser una Iglesia cercana, que cuida, escucha y acompaña, especialmente en los momentos más delicados de la vida.
¿Quieres unirte a la familia de Pastoral de la Salud? ¿Necesitas nuestra ayuda?
Desde aquí os invitamos a uniros a nosotros, a descubrir a Jesús en las personas enfermas, ancianas y solas, a vivir este voluntariado como un medio privilegiado para vivir la Caridad.
Para ello, también os invitamos a que nos hagáis llegar a la Parroquia, a través del Despacho Parroquial, si queréis uniros y si conocéis alguna persona enferma, anciana o sola de vuestro entorno, familiares, amigos, vecinos…que deseen ser acompañados por nosotros.
Juntos, hacemos visible el cuidado y la ternura de Dios.
«Seamos Iglesia Samaritana y Buena Posada»
